viernes 6 de noviembre de 2009

El inmerecido Premio Nacional de Cómic.

Según Gore Vidal, cuando un amigo triunfa, algo se muere dentro de uno. Habla de los celos, claro. Y de las envidias profesionales.

A un amigo mío le acaban de conceder el Premio Nacional de Cómic y yo me he alegrado como un cabrón. Eso me preocupa. Si no he sentido envidia o celos; si no he encontrado ninguna razón oculta y apestosa para que se lo hayan dado, a lo mejor es que no soy un buen amigo. He pasado una noche de perros pensando en todo esto. He estado dándole vueltas y sintiéndome culpable por no sentir nada malo al respecto; por no ser capaz de poner en mi lista negra al bueno de Tomeu.

Esta mañana, mientras me tomaba mis Corn Flakes con whisky, he reparado en que hace ya años que desterré de mi personalidad los celos y las envidias y que, en realidad, no tengo ninguna lista negra. Hace tiempo ya que comprendí que los triunfos de los demás no son los fracasos de uno. A eso se le llama madurar. Y está muy bien, aunque dé un poco de grima. Pero, mientras me acababa mis Corn Flakes con whisky, he pensado en Tomeu. Me he dado cuenta de que de todos los profesionales que he conocido a lo largo de mi desastrosa carrera, es por el único por el que siento un verdadero afecto. Así que, finalmente, he decidido que si alguien de verdad se merece que sienta celos y envidias mal sanas, ese es Tomeu.

Ahora estoy más tranquilo. Pasaré el resto del día pensando en razones oscuras y apestosas para que le hayan dado el Nacional de Cómic a Seguí. Pensaré que su triunfo es mi fracaso. Y, por supuesto, enterraré eso que se acaba de morir dentro de mí. Porque Tomeu se merece todo eso y más.

4 comentarios:

Seguí dijo...

Querido amigo, yo, que a diferencia de ti suelo desayunarme aún mi nesquick con galletas maria (Quely), hace ya tiempo que sé que te profeso ese cariño tonto de corazón contra el cual no hay razonamiento posible.
Quizá el motivo sea que fuiste, junto a Fito, de los primeros en pedirme un dibujo firmado (allá por esos años en que los dos llevabais -como cantan Els Pets: "pantalons curts i els genolls pelats").
Así que, me alegro que hayas recuperado esos celos que me certifican como tu amigo y que sepas que tienes tu parte de mérito en los primeros pasos de estas serpientes y que esa explicación que te debo te la voy a pagar.
Tómame la palabra!
Tomeu

Enriqueta dijo...

Hola Gabi!
A mí esto que cuentas, me conmueve. En serio.

Pues yo también soy tu seguidora,
que aparezco miniaturizada a la derecha del padre.

Un beso!

Gabi Beltrán dijo...

Se es artista para ser admirado y querido. Con el reconocimiento obtienes lo primero. Con la felicitación de los amigos lo segundo. Así que Tomeu es un hombre afortunado. Merecidamente afortunado.
Y gracias por ser perseguidora.
Un besote.

Gerard Armengol dijo...

A mi me ha gustado mucho el dibujo de la entrada anterior, Gabi. Felicidades a Tomeu.